SCBWI

Society of
Children's Book Writers
and Illustrators

Israel Barrón, ilustrador

Por Judy Goldman

Israel es un artista mexicano nacido en Pachuca, Hidalgo y residente en Xalapa, Veracruz. Obtuvo la Placa de Oro en la Bienal de Bratislava por sus ilustraciones en el libro Bestiario de seres fantásticos, actualmente es catedrático en la Universidad Cristóbal Colón.

La cometa (LC): Israel, cuéntanos cómo llegaste al mundo de los libros para niños. ¿Creciste con alguien que te contaba cuentos y te leía libros?  

Israel Barrón (IB): Mi contacto con la literatura infantil fue a través de los cuentos que se inventaba mi papá y que por las noches nos los narraba a mi hermano y a mí. No tuve muchos libros de niño, empecé a ser lector entrada la adolescencia, lo que significa que el medio de la ilustración lo conocí y me interesó ya siendo un adulto. Entro en el mundo de la literatura infantil cuando empiezo profesionalmente a ilustrar libros. Es el Fondo de Cultura Económica la editorial que me invita a realizar las imágenes de mi primer libro y es con El Cuaderno de las Pesadillas que se le da un giro a lo que venía haciendo en pintura y a las ilustraciones que hago actualmente.  

LC: ¿Eras de esos artistas que, desde muy pequeños, ya dibujaban en donde fuera? Si llenabas las paredes con tus dibujos ¿qué hacían tus padres? ¿Alguien te estimuló y aplaudió tus esfuerzos cuando empezaste a dibujar?  

IB: Desde muy pequeño me interesó dibujar. Alrededor de los tres años ya hacía mis primeros garabatos. En la familia no existían antecedentes artísticos, por lo que mis padres no fomentaron esta disciplina a través de una escuela o enseñanza formal. Mi papá tuvo el acierto de regalarme materiales continuamente. Nunca faltaron en mi casa libretas, crayolas, lápices de color y todo lo básico que se requiere para hacer imágenes. A pesar de que yo desperdiciaba mucho papel y que las libretas se quedaban medio vacías, mi obsesión por utilizar una libreta nueva fue algo en lo que me complacieron en toda mi niñez. Aún a corta edad supe que el hacer imágenes sería algo que me acompañaría siempre. 

LC: Cuéntanos acerca de tu estilo. ¿Qué técnicas usas?  

IB: Mi trabajo es lúdico y tiene influencias tanto de pintores, ilustradores como del arte popular. Tengo una preocupación por lo formal. Técnicamente busco que la ilustración esté resuelta lo mejor posible tanto en la paleta de color como en la composición.  En ese sentido conservo lo académico que me formó en mi educación universitaria: siendo yo un pintor, aplico las reglas que utilizo para mi obra personal la cuál va dirigida al medio del arte de las galerías. Mis ilustraciones las resuelvo con pinturas, pinceles, papel, materiales tradicionales de esta disciplina. Tiene muy poco tiempo que estoy probando con las herramientas digitales. 

LC: Una vez que la editorial te manda el manuscrito y lo has leído, ¿qué haces para empezar el proceso de la ilustración? ¿Sigues siempre una misma rutina o proceso? 

IB: Boceto mucho. Hago bocetos de los bocetos. La mitad del tiempo que se me da para resolver un libro lo utilizo solamente para plantear la idea. Ya que la técnica que utilizo sigue siendo muy tradicional, tengo que estar seguro de lo que quiero pintar. Esto se debe a que no puedo hacer fácilmente correcciones sobre la imagen, por lo que las propuestas de boceto deben ser lo más cercanas al arte final. 

LC: ¿Tienes comunicación directa con el autor o autora o nada más con el o la editor(a) o director(a) de arte? ¿Hay una diferencia? 

IB: En todos los libros que he ilustrado solamente he tenido contacto con mis editoras. Ellas han sido el puente entre la visión del escritor o escritora y mi propuesta de interpretación. Sé que en algunos casos el autor no ha visto el trabajo hasta que he terminado el libro completamente. También ha sucedido que el autor ha tenido una comunicación y un intercambio de ideas permanentemente con la editora mientras se trabaja el arte del libro, este proceso me es compartido y en más de una ocasión he tenido que replantearme los personajes o las atmósferas. 

LC: ¿Qué sientes cuando empiezas y terminas un proyecto? ¿Y cuándo te entregan el libro publicado? 

IB: Lo primero que siento es una enorme emoción, las expectativas que puedo tener sobre el proyecto lo empapan de entusiasmo. Tengo una energía muy fuerte cuando empiezo a plantearme los primeros bocetos. Cuando lo termino y si el libro me ha llevado mucho tiempo, puedo acabar agotado, es como un maratón de largo aliento donde ya no es importante ser el primero si no resistir, pero viene junto a una oleada de mucha felicidad. Y por último, cuando me es entregado el libro o tengo la suerte de verlo en alguna librería o en alguna feria no puedo más que sentirme muy orgulloso. Es ahí donde todas esas horas de cansancio, desvelo y, por qué no decirlo, de neurosis, justifican este hermoso trabajo.  

LC: En el caso de que suceda, ¿qué haces si el proyecto no te gusta? 

IB: Hasta ahora no he tenido ninguna propuesta que no me guste, claro que hay temas con los que me puedo identificar más. Es en esos libros puedo explotar una visión más personal de las atmósferas y de ciertos elementos con los cuales creo que puedo ser más imaginativo.  

LC: ¿A cuáles ilustradores admiras y por qué? 

IB: A Manuel Monroy, porque es uno de los ilustradores que más influencia ha tenido en mi trabajo. Él es un creador que resuelve sus imágenes de forma muy plástica. Siempre he pensado que algunas de sus piezas funcionan muy bien por sí solas, como si hubieran estado hechas para ser exhibidas en una galería. 

Abel Quezada, que más que ilustrador era pintor y caricaturista, también me gusta mucho. La simplicidad en sus composiciones y su paleta de color me parecen deslumbrantes. 

Uno más sería Alejandro Magallanes. De él lo que me parece más atractivo es lo arriesgado y experimental en sus imágenes. El poder tener a la mano una infinidad de recursos técnicos y estilísticos, hacen que su trabajo se acerque mucho al arte contemporáneo. 

Y una ilustradora que no quiero dejar de mencionar es Isol. En ella encuentro a una creadora con un estilo bien definido pero que además es una gran autora. Sus historias tienen ese giro de tuerca en los finales y un humor que redondea la experiencia lectora.  

 

LC: Sabemos que te ganaste la Placa de Oro 2017 del prestigioso premio Golden Apple de Bratislava por la ilustración del libro Bestiario de seres fantásticos de Norma Muñoz Ledo (Fondo de Cultura Económica). Platícanos del premio y lo que significó para ti. 

IB: A esta Bienal entré derrapándome. Yo no sabía de la relevancia que tiene esta muestra en el medio de la ilustración. Fue porque mi pareja insistió en que enviara los libros con los que podía aspirar a quedar seleccionado, y lo hicimos en el último día, antes de que cerrara la convocatoria. A los pocos días me avisaron que había quedado seleccionado junto con otros ocho ilustradores mexicanos. Con eso para mí ya quedaba más que justificada mi participación. Pasaron algunos meses y una mañana mientras me preparaba para salir al trabajo, sonó el teléfono y me comunicaron desde Bratislava que había ganado una Placa de Oro. En ese momento me comentaron que sólo tres mexicanos en 50 años habían obtenido este premio. Yo soy el cuarto.  

Fue cuando dimensioné la importancia del premio. Y, a partir de ahí, han salido cosas muy buenas en mi trabajo como ilustrador.   

LC: Los organizadores de la 38 FILIJ te seleccionaron para hacer la imagen de la feria de libros para niños y jóvenes más importante de México. ¿Cómo fue la experiencia de hacer todo y, después, ver tus ilustraciones en todo el recinto además de que se usaron en pósters y boletos del sistema del Metro? 

IB: En algún momento, visitando ediciones anteriores de la FILIJ llegué a fantasear con la idea de realizar las ilustraciones para este evento, aunque no tenía idea de cómo se seleccionaba al ilustrador para llevar a cabo un proyecto de este tipo. Fue muy emocionante cuando recibí la invitación de los organizadores a participar, junto a otros 4 ilustradores, para realizar la imagen de la FILIJ 38. Sabía que la invitación era en sí algo muy halagador pero no tenía la certeza de que seleccionarían mi propuesta. Cuando finalmente me llamaron para avisarme que mis ilustraciones serían las que vestirían la feria fue muy emotivo para mí. Comenzamos un proceso muy intensivo de más o menos nueve meses de trabajo en coordinación con el equipo de diseño de la FILIJ y trabajamos las imágenes que se ocuparían en cada aplicación, además de los carteles para los eventos internos de la feria como el seminario para profesionales.  

Ver que todas las ilustraciones que nacieron en mi taller, aplicadas en formatos tan grandes y en un sinnúmero de productos que no solamente estaban dentro de la feria, sino que circularon por toda la Ciudad de México, me llenó de satisfacción y marcó un punto de referencia en mi carrera como ilustrador. 

LC: ¿En qué estás trabajando ahora?  

IB: Estoy terminando las imágenes para un libro que se editará en Colombia y tengo propuestas para ilustrar con Ediciones Castillo Macmillan y Ediciones El Naranjo. En julio tendré una exposición individual en la Ciudad de Xalapa. Y estoy por abrir nuevamente mi taller de pintura y dibujo. 

LC: ¿Algunas sugerencias para los que se inician en esta carrera?  

IB: Que es importante que permanentemente amplíen su bagaje visual, consumiendo no solamente el trabajo de la ilustración, sino permitiéndose ver que, en otras disciplinas y experiencias, pueden darse influencias de lo más diversas, como son exposiciones de arte, películas, las imágenes que te encuentras en los muros en las calles, la literatura, las artes escénicas y toda aquella practica que sirva como pretexto para enriquecer su banco de imágenes mentales. Y sobre todo ver que este es un trabajo como todos, donde la disciplina juega un papel primordial para ser un ilustrador profesional. 

LC: Si tú te estuvieras entrevistando, ¿que te preguntarías? 

IB: ¿Qué libro o a qué autor te gustaría ilustrar? Un autor que me gustaría llevar a las imágenes en forma de novela gráfica sería a Rubem Fonseca. Cualquiera de sus cuentos cortos y sobre todo los de corte policiaco me parecen muy atractivos. Rubem Fonseca es un escritor que no se dirige al público infantil y juvenil, eso para mí sería un reto porque cambiaría completamente mi registro. La otra razón por la cual se me hace muy atractivo es que en algunos relatos pareciera que los resuelve con un lenguaje cinematográfico lo que me invita a construir mundos y atmósferas visuales de este gran escritor brasileño.  

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